Las dos torres, diseñadas por el conocido arquitecto Toyo Ito, cuentan con una altura aproximada de 120 m. Cada cual tiene su función particular: una es un hotel y la otra un edificio de oficinas de más de 40.000 m2.
Al tratarse de edificios de más de 120 m y alrededor de 28 plantas,requirieron el empleo de un sistema capaz de realizar los trabajos en altura con rapidez, seguridad y calidad. Así, ULMA Construcción empleó su Sistema Autotrepante ATR desde las plantas subterráneas hasta las plantas superiores. Es un sistema de trepa convencional al que se le añaden soluciones mecánicas e hidráulicas para conseguir que la elevación del sistema se realice sin necesidad de grúa.

Las peculiares siluetas de ambos edificios precisaron de núcleos de hormigón particulares. El núcleo del edificio del hotel, de geometría cilíndrica y un diámetro de 13 m y espesor de muro de 40 cm, se solucionó con una plataforma interior y consolas exteriores, ambas autotrepantes. Además, el efecto de rotación se consiguió con la variación de la superficie de una planta a otra, de 700 a 1.000 m2. Mientras que la geometría rectangular del edificio de oficinas, con un espesor de muro de 45 cm, se solucionó con tres plataformas interiores y consolas exteriores ambas autotrepantes.