La ejecución de este proyecto supuso un desafío constructivo por los altos ritmos de trabajo necesarios para desarrollar esta obra en los plazos determinados, además de mantener siempre altas cotas de calidad en el acabado. De ahí que se empleasen sistemas rentables, eficientes y de fácil manipulado como el encofrado de aluminio CC-4, para la ejecución de losas, y el sistema modular ORMA en el desarrollo de los muros de las gradas.
El sistema CC-4 aportó las ventajas propias del aluminio, como la ligereza. Este producto permitió el montaje previo de la retícula y la posterior colocación de la planchada. Dispone de un solo elemento portante, el cabezal de caída, que aceleró los tiempos de encofrado y desencofrado, y facilitó la recuperación del material sin que este cayese al suelo. La rentabilidad de la obra quedó asegurada ya que con este sistema combinado con otros como Mesas VR, y ENKOFLEX (en escaleras), posibilitaron una rotación de equipos con la consiguiente reducción de material necesario.